San Diego · en persona o por Zoom

Coaching en San Diego, en español y en persona.

Coaching mayéutico, socrático, para líderes en una transición real. En persona en San Diego, al aire libre cuando se puede, o por Zoom. Se trabaja en español o en inglés, como prefieras.

Empieza con una conversación de treinta minutos, sin costo, con café o en línea.

Joshua Beneventi, University of San Diego

La lengua en que piensas es la lengua en que trabajamos.

Hay cosas que solo se pueden decir en la lengua materna, y en el trabajo de umbral casi todo es de ese tipo. Trabajo en español con soltura, y puedes cambiar de idioma a mitad de frase si hace falta. El registro escrito de lo que surge se hace en la lengua en que lo dijiste.
Soy antropólogo de formación, con años de trabajo de campo en América Latina. No hace falta explicarme el contexto desde el principio: la familia, la migración, la iglesia, la empresa familiar, la doble vida entre dos países. Eso ya está en la sala.

El cuerpo llega antes que la conversación.

Cada sesión empieza por el cuerpo: unos minutos de respiración, movimiento, voz o silencio, elegidos contigo, para que la indagación empiece desde un estado de llegada y no desde el tráfico. Eso funciona por Zoom. Funciona mejor en una sala, y mejor todavía caminando.
Prefiero encontrarnos en lugares públicos y amplios, al aire libre cuando el día lo permite, que en San Diego es casi siempre: el parque Balboa, un banco frente al mar en La Jolla, los jardines de la Universidad de San Diego. Un umbral se ve mejor cuando estás de pie en un lugar que tiene uno.

Al aire libre cuando se puede. Una sala cuando conviene.

El lugar se elige contigo en la primera conversación y puede cambiar de una sesión a otra.
El parque

Balboa Park

Los eucaliptos, el Botanical Building, un banco cerca del Prado. Central para toda la ciudad, y el mejor lugar para una sesión que empieza caminando y termina sentados.

La costa

La Jolla y la bahía

Un banco sobre la cala, el sendero junto al agua o el frente de la bahía. Donde prefieren encontrarse la mayoría de los fundadores y ejecutivos.

El campus

Universidad de San Diego

Estoy en el campus casi todas las semanas, por la Kroc School y el programa de coaching de SOLES. Jardines con vista a Mission Bay, y una sala tranquila cuando hace falta.

Donde estés

Zoom

El mismo arco, el mismo registro, las mismas aperturas. Muchas de las personas con las que trabajo no están en San Diego, y el trabajo se sostiene. También desde Tijuana y el resto de México.

Un líder en una transición real.

Fundadores entre la empresa que construyeron y la que está por nacer. Ejecutivos que entran en un rol que pide otra versión de sí mismos. Profesionales cuyo próximo capítulo todavía no tiene palabras. Personas que viven entre dos países y dos lenguas y cargan las dos. El hilo común es un umbral, y el deseo de cruzarlo acompañado.
Es un trabajo transformacional y de profundidad. No es terapia, y no es coaching de negocios contra metas que ya fijaste. La descripción completa, el arco de noventa días y la evidencia detrás del enfoque están en la página de coaching, en inglés.

Lo práctico.

¿Trabajas en español?
Sí. Puedes hacer todo el proceso en español, en inglés, o cambiando entre los dos. El registro escrito se hace en la lengua en que hablaste.
¿Cuál es el primer paso?
Una conversación de treinta minutos, sin costo, en persona con café o por Zoom. Vemos qué traes y si somos la pareja adecuada para ese trabajo. Si no lo somos, te lo digo y te oriento hacia alguien mejor. También te pido que tengas la misma conversación con al menos otro coach.
¿Cuánto cuesta?
El Chrysalis se cotiza como un arco de noventa días, no por hora ni por mes, y los términos se fijan en la primera conversación, cuando los dos sabemos de qué pasaje se trata. Hay escala móvil para barreras económicas reales.
¿Es terapia?
No. La terapia sana lo herido y la ejercen clínicos con licencia. El coaching saca a la luz lo que ya llevas dentro y te ayuda a construir el siguiente capítulo desde ahí. Si lo que traes es clínico, te lo digo y te ayudo a encontrar a la persona indicada.

Treinta minutos, con café o en línea.

Cuéntame qué traes y en qué parte de San Diego estás. Te respondo con horarios y un lugar, y con una o dos preguntas mías para que los treinta minutos empiecen en profundidad. Puedes escribir en español.